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Grabado del siglo XVIII que muestra a los camaroneros del Rímac y el "puente de palo", alternativo al Puente de Piedra
Los españoles llamaron yungas a los habitantes originarios del valle del Rímac, súbditos del curaca Taulichusco. Sus viviendas, según las crónicas de la época, eran rudimentarias: chozas de piedra en bruto, adobón con mezcla de cascajo y adobe prensado, según los casos, y cubiertas de caña de diversos tamaños para asegurar la resistencia de los materiales. El caso es que, iniciada la vida de la nueva capital del Virreinato, los limeños eran muy aficionados al consumo de los camarones; afortunadamente, en el Rímac había muchos. Por ello, cobraron importancia estos indios yungas que vivían en las faldas del cerro San Cristóbal, y se dedicaban a la pesca de camarones en el río. En 1573 se creó el “Pueblo de indios camaroneros” (a la altura de la de la calle “camaroneros”, en el distrito del Rímac) y que, por haber adoptado sus pobladores como Patrón al santo de los pescadores, se le llamó “Pueblo de San Pedro”.